sábado, 10 de enero de 2009

Pensando en ti

Pensando en ti
Te amé con ansia desde el primer día.
Luego creció mi amor, y creció tanto,
que hoy mi propia pasión me causa espanto
Ya no es pasión... es loca idolatría!


Hierve mi sangre al ver tu lozanía,
rozarte, cuando pasas, es mi encanto...
¡Qué ventura más grande, cielo santo,
que ser tu esclavo y que llamarte mía!


Es tan hondo el amor que te profeso,
que el alma mía sin cesar te invoca...
¡Estoy bien mío, entre tus lazos preso!


Te he dado el alma porque a ti te toca:
la coloqué en una noche con un beso
sobre la flor de fuego de tu boca...


Federico Barreto